Al comprar cajas fuertes siempre se nos presentan dudas, y es que todos queremos tener el mejor elemento que satisfaga nuestras necesidades. Actualmente, en el mercado, existen muchos tipos de cajas fuertes que podemos comprar, pero no sin antes conocer estos consejos que te ayudarán a tener el panorama más claro y escoger la correcta según tu caso.

Antes de hablar de los criterios de selección, debes conocer los tipos de cajas fuertes más comunes que existen en el mercado, pues eso te va a ayudar en la selección.

Según el tipo de instalación

Para clasificar cajas fuertes existen muchos criterios, pero sin dudas, uno de los que más importa es el tipo de instalación.

  • Empotradas: Este tipo de caja fuerte ofrece una mejor resistencia al robo, pues quedan dentro de una pared o en el suelo. Por lo general, Las cajas fuertes empotradas no son de gran tamaño, podríamos decir que son cajas fuertes pequeñas, pero el encofrado las hace muy resistentes.
  • De sobreponer: Las cajas fuertes de superponer suelen ser mucho más pesadas que las cajas fuertes para empotrar, pues debe ser difícil para algún ladrón levantarla y llevársela. Tampoco son cajas muy grandes, pero el material de construcción es tal que las hace pesada, algunas veces por encima de los 100 kg, lo cual es lo mínimo permitido para que una aseguradora pueda cumplir con el acuerdo en caso de robo.
  • Camufladas: Las cajas fuertes camufladas parecen cosa de la televisión, de las películas, pero no, en verdad existen, aunque no son esas que se escoden detrás de un cuadro. Actualmente se encuentran cajas fuertes que van escondidas detrás de tomas de corriente para hacer más difícil que el ladrón la encuentre. Por supuesto, el camuflaje de la caja debe ser realmente bueno, pues si es algo que ya se ve en el mercado, los ladrones van a saber identificar el elemento.

Características adicionales

  • Ignífugas: Una de las características más importante en una caja fuerte, además de si sistema de cierre, es la capacidad de resistir a las altas temperaturas en el caso que ocurra un incendio. Las cajas fuertes ignífugas están probadas para resistir esas situaciones de incendios, es decir, que lo que contengan no se va a ver afectado.

Ahora bien, todo va a depender del tiempo de resistencia del material a las altas temperaturas. Por lo general, se hacen pruebas a tiempos determinados y con temperaturas fijas y se verifica la resistencia. Dependiendo de la facilidad con que el contenido se pueda dañar, se escoge el tipo de resistencia; no es lo mismo resguardar papel, que resguardar joyas, eso por poner un ejemplo.

Criterios para la selección

Para seleccionar una caja fuerte, uno de los factores más importantes fue el que se describió anteriormente, pero hay mucho más. Un consejo que siempre se da es que se compre según la marca, por ejemplo cajas fuertes Fac, Abus, o alguna otra que sea conocida y que tenga buena reputación. El resto de los criterios los veremos a continuación.

Uso: Definitivamente, debemos comprar cajas fuertes según lo que vayamos a guardar, eso no solo va a determinar el tamaño, sino las características de la misma. No es lo mismo un armero (que es un tipo de caja fuerte para guardar armas de fuego) que una caja para guardar documentos. Recuerda que hablamos de la resistencia a la temperatura, eso también lo debes tener presente y se determina según el tipo de objeto a resguardar. Luego tenemos que pensar en el nivel de seguridad y resistencia que necesitamos, y lo veremos más detalladamente a continuación.

Nivel de protección: El nivel de protección va a determinar cuan buena es la caja ante los ataques más comunes. Dependiendo del valor de lo guarda se escoge una caja más o menos segura. Recuerda que la seguridad de este tipo de elemento, no depende solo de la construcción, sino del tipo de cierre.

  • Privacidad. Las cajas de este tipo son las de menor nivel de seguridad. Por lo general son cajas fuertes de superficie que buscan guarda objetos para limitar su acceso. Al ser de privacidad, si se presenta un robo con violencia, es muy probable que no sea muy complicado de abrir, pues es una caja cuyos materiales de construcción no son muy resistentes.
  • Detección. Estos elementos son ideales cuando quieres que se te avise que está ocurriendo un intento de apertura. Con la tecnología tan avanzada como ésta, es posible que, al querer forzar la caja, esta envíe una señal y que puedas frustrar el delito. Por lo general, son cajas fuertes más resistentes que las de privacidad, pero no lo suficientemente fuertes como para decir que son de alta seguridad.
  • Resistencia. En estas cajas, lo que más importa es el material de construcción, por lo general, estas cajas pesan más de 100kg y están diseñadas de manera tal que no puedan ser cortadas o penetradas tan fácilmente. Como siempre con los elementos de seguridad, si el ladrón tiene el tiempo y las herramientas, la va a abrir, pero le va a dar mucho trabajo. Evidentemente, si existen cajas no tan fuertes con sistemas que alertan del robo, no hay dudas de que éstas también pueden contar con esa característica.

Otros factores a considerar

Peso. Quiero volver a hablar del peso porque resulta interesante a la hora de hacer la inversión. Si estás asegurado, muy probablemente sepas que tu compañía te exige un nivel mínimo de seguridad, tanto en puertas como en ventanas. En el caso de las cajas fuertes, el mínimo es con respecto al peso. Ellas solo consideran como cajas fuertes válidas, o que están dentro de su responsabilidad, aquellas que pesa más de 100 kg o aquellas que han sido empotradas y cuyo encofrado supone una alta resistencia.

El precio de las cajas también se puede predecir por el peso; una caja muy pesada no baja de los 800 euros.

Tipo de cierre. No todo en las cajas fuertes es resistencia al ataque. Un ladrón podría intentar descifrar la combinación y hacerse con el contenido. La apertura de una caja fuerte se puede dar por muchos métodos, y por lo general se usa una combinación de ellos.

Los sistemas electrónicos son los más confiables de la actualidad, pero siempre es recomendable que vengan acompañado de un sistema auxiliar.

En el mercado encontramos de todo, por ejemplo, cajas fuertes de teclado numérico más llave, de combinación mecánica más una llave, entre otros. Siempre debes consultar con un experto en este sentido.

Construcción. Algo que siempre nos debe preocupar de una caja fuerte es como está construida. En esta ocasión no solo hablo del peso, sino de las capas que compone el cuerpo. Por lo general, las cajas fuertes más resistente cuentan con dos láminas de acero o alguna aleación metálica y por dentro va reforzado con más metal y hormigón, lo que las hace difícil de penetrar.

El precio. Una manera muy sencilla de saber si una caja fuerte es buena es por el precio. Ninguno de estos elementos, si son verdaderamente buenos, se vende por menos de 800 euros, y puede llegar a costar mucho más dependiendo del tamaño, el tipo de cierre y la construcción.